lunes, diciembre 26, 2005

meditar...

Hoy, en medio del parque de diversiones, rodeada por una cantidad impresionante de personas, esperando a que mis primos se subieran al juego mecánico y viendo como hacían fila para que llegara su turno, pude darme cuenta de cuatro cosas:
1) de todo lo que puede haber detrás de sentir algo de corazón...
2) de lo que se puede llegar a sentir ante las personas que no están conscientes de lo que hacen...
3) de como la ambigüedad puede llevarnos a la desesperación, desquiciándonos hasta perdernos del rumbo...
4) de como los momentos de soledad te invitan a meditar; disfrute de ella de una manera irónicamente conocida: en un lugar concurrido...

Ambigüedad → perdición → meditar

Salir de la ambigüedad aceptando que perdimos el rumbo, deseando encontrar lo que nos haga retomar el camino, usando como medio la meditación para redireccionarnos...
Claro, dejando como obvio que desde mucho tiempo antes hemos definido una dirección que marca un rumbo...

¿El espacio es uno de los elementos que te invitan a meditar o lo es la circunstancia, o lo son ambas?, ¿O es el deseo de aclarar algo lo que te lleva a meditar, y todo lo demás solo son complementos?

Lo más importante quizá, es la convicción de querer aclarar cosas en tu mente al tener la necesidad de despejarla...
Al hacer esto se incluye:
-Extraer cosas del pasado y revivirlas virtualmente (trayendo antiguas vivencias que harán resurgir dolor o felicidad según sea el caso o nos daremos cuenta que había un sentimiento oculto que no habíamos tenido el valor de enfrentar, este será nuevo e intenso)
-Buscándoles la ilación adecuada
-Tomando en cuenta lo que sabemos en el presente y el rumbo que podrían adquirir en el futuro

-Decidiendo llevar acabo una acción que nos lleve hacia una de las posibles consecuencias que más se acercan a lo que queremos lograr.

Planificar la vida...

Consciente de que a "toda acción le corresponde una reacción" y que si yo hoy hago algo mañana recibiré la consecuencia de ello, no importa el tamaño de la acción, hasta el más pequeño de los detalles me llevará a un gran resultado...

jueves, diciembre 22, 2005

el dar sincero...

En medio de la desolación. Cuando menos se esperaba. Recibí un buen abrazo que sentí tan sincero, lleno de afecto y buenos deseos. Sólo un abrazo, pudo más que cien palabras. Un abrazo fue lo que me dio FUERZA para seguir adelante.